lunes, 16 de febrero de 2015

Inhalar. Exhalar. Vuelve a respirar.

Respiro. Ahora rápido, ahora relajado. Energía positiva, energía negativa. Vuelvo a respirar.

Lo primero que hacemos al llegar al mundo es inspirar, lo último que haremos será expirar. Entre estos dos momentos, (uno ya ha llegado y el otro, lo pienses o no, también llegará) millones de ciclos de más inspiraciones y exhalaciones.

La respiración es esa herramienta tan ponderosa que nos mantiene vivos. ¿Realmente somos conscientes del poder que tiene la respiración para hacernos bien (o mal)? Cuando nos alteramos una respiración pausada y calma nos puede traer de vuelta a la tranquilidad. La respiración es la herramienta que podemos utilizar para devolvernos al presente. Para conectarnos y lanzarnos al ahora. Prueba. Respira. Ahora. Aquí.

¿Qué es eso del tiempo? Nuestra mente es lineal (que no multidimensional) es decir, lo que percibimos lo recibimos por una vía y lo procesamos sin atender a la multidimensionalidad del universo que nos rodea. En nuestro intento por intentar vislumbrar qué es eso del tiempo deberíamos reflexionar sobre lo siguiente: desde que el humano tiene conciencia de lo que es y desde cuando ha existido el tiempo, nuestro paso por este mundo en esta comparación se correspondería a mucho menos que lo que tarda en sonar un chasquido de dedos. Toma conciencia de ello y reflexiona sobre si merece la pena o no estar triste, negativo, hacer el mal o arrastrar pensamientos que no nos hagan bien.

En nuestra mente, el pasado es igual que un sueño; a efectos, los dos solo existen en nuestra cabeza. Por eso se trata de dejarlos pasar, de no aferrarnos a ellos. Aferrarnos nos hace que nos olvidemos de lo que verdad importa, el ahora, el momento presente. Nos olvidamos todo el rato de que «el momento presente es irreversible».

Si algo está claro en esta vida es que un día la muerte llegará y nos abrazará para llevarnos. La
muerte es la hermana siamesa de la vida. La una no existe sin la otra.

Presencia. Paz. Control. Tranquilidad. Equilibrio.

Se trata de estar al cien por cien en este regalo que nos han dado llamado vida. Jugar el papel que nos haya tocado jugar, buscar nuestra estabilidad y el amor incondicional. La vida es una comedia, riámonos de todo. Igual, llegará un día en el que todos nos iremos horizontalmente nos riamos o no.


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